¿Dónde has entrado?

Acabas de entrar a un extraño mundo, donde el discernimiento humano escribe con una extraña pluma. Mi teclado es rodeado por mi locura en un extraño halo que no puedo alcanzar a definir y cuando se mezcla con algunos profundos sentimientos... da este blog como resultado.

sábado, 24 de mayo de 2008

Rampa vital


Mi vida pasa ante mis ojos cual suspiro fugaz. Es una fina hebra de aire comprimido de recuerdos, de vivencias y experiencias. Es un lento devenir hacia el final, con obstáculos, vallas que saltar, pero también con muchas pendientes hacia abajo que nos hace contemplar sin tapujos un cielo estrellado.

Un día me levanté de la cama y corrí hacia mi madre. Aún era un zagal pequeño en aquel entonces. Lloraba como llora desconsoladamente aquel al que la dura verdad de la vida le propina una ración de verdades. La abracé en mi llanto. Ella me abrazó como sólo sabe hacer una madre preguntándome asustada que qué me pasaba. Yo dije con mi tenue e infantil voz de aquellos tiempos que no me quería morir. Había descubierto que no todo es cielo, que la nada de La Historia Interminable es una cruel losa que puede pisarnos. Mi madre sonrío tranquilizadora como sólo una madre puede hacerlo. Yo cejé en mi llanto y vi la cara, la sonrisa, el amor de una persona mortal como yo. Vi el valor en sus ojos para afrontar el destino que yo descubría entonces y que ella tenía asumido desde hacía algún tiempo. Mi llanto paró. Ella no me mintió, no me dijo que no ocurriría lo inevitable, simplemente abrió mi mente para meter en ella osadía hacia el sino del ser humano.

La vida es una serie ordenada de hechos, de repercusiones, de timbales que suenan vibrando. Por eso quiero empezar a colocar con claridad la piedras de mi yo. Construir con sencillos planos una estructura que resista tifones, tormentas, granizos y las más crueles guerras. Quiero ordenar en un sano equilibrio mi mente. Quiero crearme una capa protectora que me haga indemne a palabras que suenan a rancio, resistente a las lenguas bífidas de las serpientes. Y puede que no lo consiga... Pero moriré en el intento de construir mi mundo, la pradera eterna de mis sentimientos.

3 comentarios:

Metis dijo...

no dudo que has tenido una buena maestra de esta vida.

yo mas bien creo que morire sin haber visto mi muro acabado, tan solo veo paredes curvas en un circulo impenetrable. Y lo peor es que yo estoy dentro.

besos

Nohelia dijo...

avanzar, crecer, evolucionar... esa es la razon de la propia existencia. Me haces un favor? no construyas una armadura impenetrable, dura y con mucha altura porque te impedirà ver màs allà y entonces....serà demasido tarde.

Bonito post. Have fun

LOOLA dijo...

Esos hechos que se han cumplidos, pero siempre con h ;)

Échale huevos, paisano.

Besos brujos!